La tecnología y la innovación han adquirido un papel destacado en la vida de todos los habitantes del planeta. Este año, el tema del Día Internacional de la Mujer se enfoca en el tema "Por un mundo digital inclusivo: Innovación y tecnología para la igualdad de género" y nos llama a reflexionar sobre el impacto diferencial que la tecnología tiene en nuestras vidas. En la región de América Latina y el Caribe, la desigualdad en el acceso y uso de la tecnología digital entre hombres y mujeres se retroalimenta con las brechas de género en áreas como la pobreza y la educación, generando un círculo vicioso que promueve la disparidad de género en los espacios digitales y en nuestra vida cotidiana.
A nivel global, antes de la pandemia de la COVID-19, las mujeres representaban un 56% de las personas excluidas financieramente de la economía digital. La pandemia conllevó a una salida de las mujeres del mercado laboral, siendo aquellas en el sector informal y aquellas con hijos menores de 6 años las más afectadas de la región.
En América Latina, de los casi 23 millones de personas que estaban realizando trabajo remoto durante el segundo semestre del año 2020, más de la mitad eran mujeres. Este hecho exacerbó las cargas de cuidado que ya recaían sobre ellas, especialmente debido a los cierres escolares y las cuarentenas que se implementaron.
Con el objetivo de cerrar la brecha digital y promover el empoderamiento de las mujeres, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) está trabajando para acompañar a los países a crear objetivos medibles de igualdad de género en las estrategias digitales nacionales. Además, se ha enfocado en promover la digitalización de las micro, pequeñas y medianas empresas de propiedad femenina, impulsar a las mujeres empresarias en el ámbito digital, y a ampliar el acceso a productos y servicios financieros digitales contrarrestando la discriminación basada en el género. También esta trabajando en abordar la violencia, incluyendo la violencia en línea, en ampliar los servicios públicos y financieros digitales sensibles al género, y en promover la igualdad de acceso a las habilidades tecnológicas y la educación STEM, entre otras áreas de interés.
A continuación presentamos algunos ejemplos de cómo países, con el acompañamiento del PNUD, están trabajando en pro de la transformación digital incluyente y género transformadora para sociedades resilientes y prósperas en América Latina y el Caribe:
En la República Dominicana, con el apoyo del Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF), se creó la plataforma digital Conoce tu Candidata, una herramienta virtual que tiene como propósito ser un espacio plural e imparcial que visibilice a todas las candidatas de todos los partidos, agrupaciones y movimientos políticos, propiciando un acercamiento de la ciudadanía a las candidatas en los procesos electorales locales y nacionales.
Como resultado de estos esfuerzos, en las últimas elecciones se logró integrar a la plataforma un total de 7,876 mujeres candidatas a cargos municipales y se registraron 22,750 visitas al portal antes de las elecciones locales. Además, se llevaron a cabo capacitaciones y coordinación de espacios virtuales enfocados en la participación política, gobernabilidad democrática y género, impactando a un total de 828 mujeres políticas.
El Programa de Adaptación Empresarial (BAP, por sus siglas en inglés) implementado por el PNUD Barbados y Caribe Oriental, junto con el Campus Abierto de la Universidad de las Indias Occidentales y la Escuela de Finanzas y Administración de Frankfurt, tiene como objetivo capacitar a 187 micro, pequeñas y medianas empresas del Caribe (77% propiedad de mujeres) en tecnologías digitales, planificación financiera y mercadeo. Esta iniciativa de 12 semanas busca mejorar la resiliencia digital inclusiva y promover el turismo local en Barbados. Gracias a las habilidades adquiridas en estas áreas, las empresas estarán mejor preparadas para recuperarse y adaptarse a la inestabilidad y los desafíos asociados con la pandemia de Covid-19, estarán más equipadas para resistir futuros choques y para continuar contribuyendo de manera valiosa a las economías locales y regionales.
En El Salvador, la iniciativa Digi-Chiquihuites ha sido parte de la respuesta de recuperación temprana frente al Covid-19, en alianza con el Ministerio de Turismo (MITUR) y el Instituto Salvadoreño de Turismo (ISTU). El proyecto co-diseñó una serie de canastas básicas digitales que incluyen un smartphone, acceso a ocho semanas de capacitación presencial y virtual, así como paquetes de conectividad móvil, para apoyar a los/las micro y pequeños/as empresarios/as del sector turístico del país, uno de los más vulnerables y afectados por la pandemia. Además, el sector turístico está compuesto en su mayoría por mujeres (78%), con una edad promedio superior a los 47 años, con bajo nivel educativo (solo 9.1% cuenta con estudios universitarios) y una tasa de analfabetismo del 14.3%.
Fruto de las canastas digitales, las empresarias mostraron incrementos en actitudes positivas (16.9%), conocimientos sobre tecnología (30.2%), habilidades de cobro (29.8%) y conocimientos de promoción en línea (28.9%).
En México, el PNUD desarrolló el proyecto “Mujeres Seguras y Resilientes” para empoderar económica y financieramente a mujeres indígenas a través de la creación de un Grupo de Ahorro Solidario. Durante 10 meses, lograron ahorrar $117,922 pesos mexicanos (USD 5,920) y el 87% de las participantes adquirió habilidades para medir su vulnerabilidad financiera, mientras que el 17% logró una alta resiliencia financiera ante shocks. Al final del proyecto, el 80% de las mujeres participantes tenía actividades remuneradas, en comparación con solo el 40% al inicio del proyecto.
En Uruguay, el PNUD, el Instituto de la Mujer, y la Embajada Británica, desarrollaron el Monitor Digital De Violencia Contra Las Mujeres. Esta herramienta basada en inteligencia artificial proporciona evidencia de agresiones hacia figuras públicas, incluidas políticas, periodistas, activistas y artistas en Twitter. Desde marzo hasta octubre de 2022, se han rastreado más de 900,000 tuits y se ha encontrado que el 11 % de ellos son violentos, siendo los insultos a las capacidades (45%), el discurso y las ideas (35%) , así como los referidos al cuerpo y la sexualidad (8%), las categorías de violencia más prevalentes.
Con la creciente dependencia de la tecnología en nuestro mundo, es cada vez más urgente abordar los impactos de la era digital en las mujeres y en su futuro. En este sentido, el PNUD juega un papel clave al trabajar con socios para garantizar que la igualdad de género esté en el centro de la transformación digital y evitar perpetuar patrones de discriminación. El objetivo sigue siendo luchar contra la violencia de género en el ámbito digital y asegurarse que la transformación digital sea inclusiva y que no deje a nadie atrás. Como sociedad, es nuestra responsabilidad trabajar juntos para lograr un mundo digital más justo y equitativo para todas las personas.
#NoDejarANadieAtrás.
© 2026 Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en América Latina y el Caribe